Frústrate, frústrate de nuevo, frústrate mejor

Tolerar la frustración es algo complicado, desagradable, nos hace decir y hacer cosas de las que es fácil arrepentirse pero sin ese entrenamiento no vamos a ningún lado.

No cabe duda que hay casos que, de nacimiento, toleran la frustración. Pequeños milagros a los que el resto de mortales solo nos queda levantarnos y aplaudir. A los demás nos queda un camino tan simple como desagradable: entrenar. Entrenar como quien empieza en un gimnasio o como el que se pone a estudiar después de todo el verano sin rascar bola.

Cuando las cosas no salen como esperábamos nos visita la frustración acompañada de sus hermanos: la ira y la tristeza. A veces una, a veces la otra y otras veces las dos. Toca bailar con la más fea y si no estás familiarizado y escapas corriendo no podrás entender que no es tan fea, que te puede ayudar, que te da información útil para mejorar y que más te vale que os llevéis bien porque no va a ser la primera ni la última vez que os veáis las caras.

 

frustracion

 

Si aprendes a convivir con la frustración podrás esperar las recompensas, tendrás paciencia, podrás llegar a aguantar el tirón y gracias a eso, sin duda, podrás destacar ante los demás porque tolerar la frustración no está de moda. La moda es lo fácil, lo rápido, lo sencillo, lo arcade; esforzarse ya no mola…

No se trata de frustrarse gratuitamente sino de no escapar de la frustración a las primeras de cambio, de no acostumbrarse a coger siempre el camino fácil, de no acostumbrarse a andar siempre con ruedines porque tarde o temprano hay que saber andar en bicicleta como hacen los mayores. Hay tantos apartados importantes en la vida donde la frustración es imprescindible que el precio que pagas si no la entrenas puede ser demasiado alto.

Esto son malas noticias para los que han sido criados entre algodones porque no saben. Nadie les ha enseñado que en la vida no se consigue siempre lo que uno quiere, que a veces no se gana, que las cosas importantes requieren un esfuerzo constante, y en muchas  ocasiones, desagradable…

La pena es que en el maratón de la vida solo los amigos de la frustración van a aguantar el tirón y encontrarán, tarde o temprano, su meta en la vida. El resto, por muy inteligente que sean, si no saben frustrarse, no va a llegar muy lejos porque los listos de vida sencilla y acomodada tienen mucha competencia.

Lo mejor de todo es que los logros envueltos en frustración son los más valiosos, son los que despiertan la admiración de los demás, los que dejan a todos con la boca abierta y los que hacen que pienses que puedes con todo, que el futuro depende de ti, que eres capaz de lo que te propongas y eso no tiene precio.

One Reply to “Frústrate, frústrate de nuevo, frústrate mejor”

  1. En la terapia de pareja, uno de los objetivos centrales, es sensibilizar a las partes de la relación sobre el valor de la frustración para el crecimiento de la relación. Verla como un reto que les hace más tolerantes y comprometidos consigo mism@s, con la pareja, con la relación.

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