La crisis de las historias de amor

Nuestra alcahueta se llama Tinder, nuestra valentía, WhatsApp. Aquella ilusionante conversación para conocernos nos la ha robado la biografía de Facebook e invertimos más en los filtros de Instagram que en cuidar lo que tenemos delante. El esfuerzo y la actitud no son trending topic, los románticos están de luto y para encontrarse con una bonita historia de amor toca buscar en Netflix, sección ciencia ficción.

El esfuerzo y la actitud no son trending topic

Difícil escribir un buen guión porque si tienes iniciativahas de tener cuidado, la soberbia y la ignorancia te pueden etiquetar de sinvergüenza o desesperado, pero si no la tienes casi mejor quédate en casa, dicen algunos. Si tu bandera es la perseverancia y el esfuerzo, ándate con ojo, puedes recibir un serio correctivo por pesado, pero si vas a tu rollo, bueno, puede que no pase nada, pero nada no creo que sea lo quieres que pase.

Un gran teatro donde la cantidad se cotiza más que la calidad, donde las locuras de cupido parecen exclusiva de los pagafantas y donde el mítico acomplejado disfrazado de malo, soberbio y descerebrado, sigue siendo un triste referente. Infinidad de perversas películas románticas hacen que una y otra vez vuelvas a olvidarte de que en la calle se escribe con otra tinta, llegando a pensar que a veces la realidad, es una broma de mal gusto.

El cortejo demasiadas veces se convierte en un absurdo juego donde casi no hay hueco para la magia, la calma, la complicidad, para conocerse

El cortejo demasiadas veces se convierte en un absurdo juego donde casi no hay hueco para la magia, la calma, la complicidad, para conocerse. La prisa no deja sitio para experimentar o simplemente pasar un buen rato. Mostrar un sincero interés sin parecer desesperado se convierte en un más que complicado equilibrio y cada vez cobra más protagonismo la sensación de que nos estamos quedando sin lo que un servidor considera como la parte más bonita y auténtica de eso que hemos convenido en llamar amor, la previa.

Sinceridad, sencillez y naturalidad están en busca y captura, y si constantemente no inviertes tu tiempo y esfuerzo en polvos insignificantes habrá quien saque el mazo de juez para cuestionarte. Mujeres, hombres y superficialidad. Se buscan valores.

La filosofía de lo inmediato manda, queremos todo ya, aquí y ahora. Todo tiene que ser claro, sencillo y siempre bueno, sino paso, ya no vale, ya no sirve, no motiva. El marketing nos ha lavado el cerebro, nos ha convencido de que más es mejor, de que solo vale llegar y triunfar, disfrutar, tener y ganar; que construir se hace sólo, sin riesgo, sin esfuerzo, sin actitud. Solo hay hueco para lo imposible disfrazado de perfecto pero sin sufrimiento, por supuesto.

Nos han atrapado los valores de sofá. Nos hemos quedado sin ingredientes para cocinar un plato auténtico y con historia. Mojarse, currar, despeinarse y tener paciencia han desaparecido de la carta porque dan demasiado trabajo. Bienvenidos al McDonald´s del amor.

Bienvenidos al McDonald´s del amor.

No me gusta el sufrimiento gratis, no sueño cada noche con pasarlo mal pero todavía detesto más llegar a creerme que aquí solo se viene a disfrutar, que todo lo bueno caerá del cielo sin más, que esa compañía tan especial que deseas saborear hasta el último segundo no viene con letra pequeña. Amar con el corazón es muy fácil pero con la cabeza… Eso sí que es complicado.

4 Replies to “La crisis de las historias de amor”

  1. Las redes nos invaden pero también son necesarias.., sino no podrías transmitirnos de la misma forma este artículo.., a muchas personas que no han sabido relacionarse por timidez les ha venido bien, otras no pueden decir lo mismo.., sin duda, no hay una forma exacta de llegar a alguien.., pero apuesto por la naturalidad y por el contacto humano.., aún así las redes son importantes, la evolución es importante..pero todo en su justa medida…, no me gusta mirar al pasado, solamente para aprender de lo vivido, me enfoco en el presente y el futuro, sólo puedo esperar expectante a que algo bueno pase o alguna dificultad me enseñe.., pero siempre adaptada a los tiempos.., perdemos muchas cosas y ganamos otras.., la evolución es caprichosa

    1. Estoy de acuerdo contigo Lorena, todo en su justa medida. No por tener comodidades tenemos que abusar de ellas pero creo que la cultura de lo inmediato, fácil y efímero está cambiando el rumbo de lo que antes podría ser un proceso mas lento y complejo. Gracias por tu comentario 🙂

  2. Simple y claro. Tocar el punto de la vergüenza hoy día del cortejo… La vergüenza es por intuición pura de que la gente ya ni se preocupa de acostarse o salir con alguien que le guste, sólo o más bien mucho más, de acostarse o salir con alguien para no sentirse o aparecer solos socialmente. A mí me encanta la soledad, y me da espacio para ser la mejor yo en mi carrera, francamente, peeero, me gusta la gente y las relaciones de calidad. Creo que hacer tanto el gilipollas por cosas que ni siquiera nos gustan, por follarse a lo que sea… es como gastar el dinero en los chinos o en placeres efímeros totalmente innecesarios. Que gastas en basura. Sí, basura, no que la gente sea basura, que a veces también, pero sí en basura emocional, y en un huevo de basura sexual. Por un par de corridas y minutos de placer, te tienes que abrir y mostrar con alguien que ni te gusta, y sin saber cómo salir de eso después. El cortejo de los sutiles, los que escogen, y me incluyo en casi todas mis relaciones, aunque admito que a veces he echo la vista gorda por eso de buscar algo rápido, fácil, y autoestima o hasta arma de venganza, eso que se hace cuando se está uno echo mierda emocional y cualquier cosa le vale para sus fines inmediatos… Y de esos polvos o relaciones con oportunistas nunca sale nada muy bueno. Lo mejor de ir a por una pareja por cubrir un hueco es que no llegue a pasar nada. Que se haga la gilipollez y tengamos la suerte de que la otra persona esté en la misma línea de ser consciente de lo sobrante y errado y darse un chao y gracias. Pero cuando he hecho las cosas bien, las he echo muy bien. Primero, no se han dado cuenta de que he estado tanteando el nivel de respeto, el que mis lorzas no son un problema, el que mis títulos no intimidan, el que no se me busca mediante imitación o farsa… Si esas cosas se hacen bien, entonces ese chico empieza a ser interesante. Hay que respetar los tiempos, hay que hacer las primeras citas como debe ser, con entrevistas en equidad… conocerse. No sé… veo que hoy mucha gente, muchos hombre y mujeres no les importa nada lo que piensa o hace de su vida la persona con la que no tienen ningún inconveniente de irse incluso a vivir o tener hijos. Todas sus esperanzas a un objetivo de tener una pareja… Para quién? Para uno mismo disfrutar de una relación con conexión o para tener un compañero asignado que nos pasee y cubra de estar solos?? A mí me parece que hoy en día se dice tan a la ligera “tengo una relación”, que a la gente que respeta los tiempos y va con cabeza para no apostar el corazón a cualquiera, les da algo de vergüenza decir esas cosas también. Las relaciones deben ser a medida de las personas, y estas prisas del me vale cualquiera… dan que en la mayoría de apuestas, la pareja no encaje. El proceso de selección es importante, el respeto a la intimidad sobretodo emocional, también. Excesos de confianzas siempre sobran. El tacto, siempre es bien recibido. Dejando ya de lado tanta maldita apariencia, es que parecemos cavernicolas o crios de primaria ignorando que las relaciones lo más importante no es ni el sexo, es lo que se siente. Follarse a un cuerpo sin sentimiento ni afecto tiene de intenso a nivel emocional lo que comerse un donut o degustar una buena copa de vino… Que te da el mismo placer y consuelo, básicamente insustancial del todo. Y para eso tanto invertir? Mostrar tu casa y tu cuerpo a un cuerpo del que te querrás librar en un rato? Mucho sexo en la tele.

    1. Una opinión de lo mas interesante. Muchas gracias por compartirla 🙂

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