Mi peor enemigo

Quizás esa pareja que te trató injustamente o aquel que pensabas que era tu amigo y te traicionó sea la persona que nos venga a la cabeza, pero nada más lejos de la realidad. Nuestro peor enemigo somos nosotros mismos. Nosotros pensamos, nosotros construimos, nosotros decidimos. Y si no nos damos cuenta de esto, podemos estar perdidos. Muy perdidos.

Nosotros decidimos de quien nos rodeamos y de quien no, si permitimos críticas injustas o damos un golpe de asertividad en la mesa, sin importarnos el lastre que podamos dejar en el camino.

Nosotros decidimos si nos decimos que somos unos inútiles o nos damos el permiso de aprender, si nos decimos que no valemos nada o, por el contrario, que todavía queda trabajo por hacer, entendiendo que las puertas del éxito están pintadas de esfuerzo y dedicación. A veces no nos damos cuenta pero si otro nos dijese lo que a veces nos decimos a nosotros mismos, igual se llevaba una buena bofetada.

Nosotros decidimos quedarnos en casa reflexionando más de la cuenta sobre lo que nos gustaría que fuese un mal sueño o salimos a la calle a caminar, a que nos dé el aire, a ver el sol, a ver mundo y cambiar, aunque sea un poco, el color de nuestras gafas.

Nosotros decidimos si queremos pasar la tarde hipnotizados con la televisión o buscamos una buena película, o un buen libro, o una buena serie, o cualquier cosa que haga volar nuestra imaginación, dejando atrás esa caja tonta que nos tiene aturdidos mientras nos inculca valores y necesidades nada saludables.

Nosotros decidimos si dejamos volar nuestra mente hacia posibles logros, proyectos y metas entusiasmantes o si anticipamos catástrofes acompañadas de angustia, tristeza y miedo. A veces darse cuenta de a dónde nos lleva nuestra mente es comienzo del cambio.

Tú y solo tú eres el protagonista de tu vida y hasta que esto se grabe en tu conciencia con letras de oro, serás esclavo del azar y posiblemente de hábitos poco saludables. Las decisiones que tú no tomes, otros lo harán por ti.

¿Te atreves a coger el mando?

Mi peor enemigo

2 respuestas a “Mi peor enemigo”

  1. Estoy muy de acuerdo. Curiosamente escribí un post con el mismo título cuando empecé a ser consciente de que me boicoteaba a mí misma.

    http://lasnuevasdegeneraciones.blogspot.com.es/2015/11/mi-peor-enemigo.html

    1. Muchas gracias por tu comentario Tania, ahora mismo lo veo 🙂

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